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Tips para el cuidado de los niños en la pileta

Posted on 20 March, 2018 by admin There have been 0 comments

Con los niños, siempre debemos extremar las precauciones y tomar las medidas de seguridad adecuadas para prevenir posibles sustos y accidentes. Uno de los lugares donde los niños deben estar más vigilados es en la piscina. 

¿Cómo podemos cuidarlos? En este blog haremos hincapié en varios tips para que los días de pileta con tus niños sean los más divertidos. 

La prevención incluye tanto el cómo preparamos a los niños con accesorios para flotar en el agua como también al equipamiento de la pileta para minimizar riesgos. Una práctica muy común es equipar a nuestros niños con brazaletes o hasta dejarlos en colchonetas inflables para que se diviertan solos en la piscina. La realidad es que estos accesorios no ofrecen ninguna garantía de que los menores estarán a salvo. La protección más segura es el chaleco salvavidas de espuma de poliuretano que le permita al niño flotar en forma vertical con la cabeza por fuera del agua en cualquier situación;  aún estando inconsciente.

En cuanto a la pileta debería ser obligatorio la realización de un cerco perimetral de 1,30 mts de alto como mínimo que posea una puerta con al menos una traba (puede ser un pasador con traba resorte) para evitar el ingreso de niños sin supervisión.  En cuanto al piso y borde que rodean la piscina, el mismo debe ser atérmico y antideslizante perfecto para evitar golpes y quemaduras inesperadas.  Para uso nocturno la zona de la piscina debe estar iluminada para impedir accidentes. La luz, tanto de la pileta como del área que la rodea,  siempre debe permitir visibilizar los límites de la misma.

La vigilancia es otro punto vital. Los niños siempre requieren de nuestra mayor atención por lo menos hasta los 13 años y siempre y cuando sepan nadar (no flotar). Durante los primeros años, deberemos bañarnos con ellos y sujetarlos para que no se hundan. Con el correr del tiempo irán ganando autonomía y necesitarán un poco de libertad, pero siempre sin perderlos de vista. Un solo adulto responsable es suficiente para realizar la tarea de vigilancia sobre un niño, con demasiadas personas es más fácil  distraerse y perder de vista al infante, por ende es indispensable asignar un adulto para el cuidado de cada niño.

El aprendizaje consta de dos pilares; primero el aprender a nadar y segundo el comportamiento dentro de la zona de pileta. Los especialistas sostienen que los niños pueden iniciarse en este deporte a partir de los tres años de edad dependiendo de la madurez de cada uno. Siempre es recomendable depositar la enseñanza del pequeño en especialistas antes que en familiares, ya que el resultado será mejor.

¡A tener en cuenta! aunque los niños sepan nadar necesitan la vigilancia de un adulto: cualquier inconveniente que surja dentro de la pileta puede requerir la intervención de un adulto.

Algunos consejos extras que podemos agregar son:

  • Aprender Reanimación Cardiopulmonar, es el último recurso pero su correcta implementación es de gran eficiencia y puede evitar una tragedia.

  • No dejar juguetes u otros objetos atractivos en la zona de la pileta, pues llaman la atención de los más pequeños y puede a incentivarlos a meterse en la pileta.

  • La temperatura adecuada para niños es entre 28º y 30º, ya que mantendrán su temperatura corporal sin generar cambios bruscos.

  • Siempre deben tener la cabeza protegida con una gorra para evitar insolaciones, incluso, cuando no les da el sol. También debemos cuidar su piel a través de protectores solares mayores a 30 SPF (índice de protección).

Pasar tiempo en una pileta con nuestros chicos es uno de los momentos más divertidos pero también es necesario ser cautelosos para evitar cualquier inconveniente. Seguir los consejos hasta aquí mencionados ayudará a cumplir con este objetivo.


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